#02 LAS RUTINAS Y SU PODER EMOCIONAL

A veces la vida nos obliga a vivir situaciones extraordinarias que nos sacan completamente de nuestra zona de confort. Esto puede suponer un alto nivel de estrés en nuestras vidas y una sensación de inestabilidad emocional. Es precisamente en esos momentos cuando las rutinas tienen un papel primordial que debemos entender.

Las rutinas nos aportan seguridad y sirven para aplanar el camino a nuestro cuerpo y a nuestra mente para realizar esas tareas diarias que todos tenemos, o debiéramos tener, que realizar en nuestro día a día.

Las rutinas más importantes son las de el sueño y la alimentación, pero los especialistas nos recuerdan que hay otras muchas rutinas que debemos de considerar para tener una vida completa. Cada una de estas rutinas tiene sus propios beneficios, por lo que te proponemos que las leas todas y después cojas un papel y boli e intentes hacerte un horario diario que contenga todo lo que te vamos a proponer:

  • Fija una hora para acostarte y otra para despertarte.No necesariamente tienes que levantarte a las 7am, quizá tu reloj biológico es un poco más noctámbulo y necesitas acostarte a la 1am y despertarte a las 9am. Lo importante es que tu cuerpo acabe identificando a qué hora debe descansar y a qué hora debe activarse. Intenta dormir entre 7 y 8 horas e intenta sacarte el pijama cada mañana aunque vayas a estar en casa todo el día.
  • Márcate unas horas para alimentarte. Obviamente no pasa nada por que un día adelantes una hora un desayuno o atrases media hora una cena, pero debe ser algo excepcional, no la referencia.
  • Establece un tiempo para trabajar o estudiar. Normalmente tenemos unas obligaciones a las que hacer frente. Esto nos ayuda a mejorar la percepción que tenemos de nosotros mismos, de nuestra valía personal a nivel social; nos hace sentir útiles y puede ser la pasarela perfecta para desarrollar cientos de capacidades diferentes. Si puedes, establece un horario estable de trabajo e introduce descansos cada hora / hora y media para despejar la mente, desentumedecer tu postura y relajar la vista. Por otra parte, mientras te sea posible, intenta diferenciar los espacios de ocio y de trabajo.
  • Dale espacio en tu día a día al ejercicio. Sus beneficios son tantos que podríamos escribir sobre ellos indefinidamente, pero de momento basta decir que el ejercicio diario nos ayuda entre otras cosas a descansar mejor, poner a punto nuestro cuerpo, liberar tensiones, incrementar nuestros pensamientos positivos e incrementar nuestra autoestima.
  • Cuerpo sano, mente sana. Estaremos con nosotros mismos toda nuestra vida, por lo que entrenar esa relación y dedicarnos unos minutos cada día para estar a solas con nosotros mismos y nuestra mente parece razonable ¿no? Permitirte 15 minutos diarios para ejercicios de meditación, relajación, yoga o mindfullnes pueden ayudarte infinitamente: liberarás estrés y ansiedad, favorecerá que tengas pensamientos ordenados, mayor control de pensamiento, capacidad de concentración y hasta memoria.
  • Busca un hueco en tu día a día para desconectar a través del ocio. Es importante darte el gusto diario de realizar algo que realmente te guste y te apetezca. Puedes leer un libro, jugar al móvil, ver la tele, etc. También puedes hacerlo sólo o acompañado.
  • Desarrolla la creatividad. Normalmente nos olvidamos de esta rutina cuando crecemos, sin embargo pintar, escribir o modelar no son actividades infantiles, si no actividades que debiéramos desarrollar a lo largo de toda nuestra vida. Las manualidades, la escritura y el arte en general nos permite expresar nuestros pensamientos y sentimientos, desarrollar la imaginación y la creatividad, incrementar nuestra concentración y nuestra capacidad de conocernos mejor.
  • Somos seres sociales y los estudios demuestran que la gente más feliz cuida de guardar siempre un tiempo en su día a día para socializar con familia, amigos, conocidos y hasta con desconocidos. Las nuevas tecnologías nos han regalado mil maneras de socializar cuando la distancia o las circunstancias adversas nos impiden estar físicamente al lado de quienes queremos. No te aisles y anota en tu calendario diario un rato para hacer videollamadas, llamadas o enviar mensajes a los demás.

¿Apasionante verdad? Si te animas a seguir nuestros consejos queremos que recuerdes dos cosas:

  1. Sé flexible e indulgente, no necesitas cumplir con tu horario al minuto ni al segundo: no se trata de contar minutos, si no de disfrutar de momentos. La perfección no existe ni debemos perseguirla, se trata de intentar mejorar cada día, disfrutar del proceso y felicitarnos por nuestros logros.
  2. No confundas las rutinas con la monotonía. Podemos poner rutinas para comer siempre a la misma hora pero variar enormemente nuestra dieta. Podemos proponernos rutinas de ejercicios físicos y realizar ejercicios físicos difetentes cada día durante dos años. Una buena rutina, de hecho, no debe de ser monótona, si no variada. Por así decirlo, se trata de que cada día abras a ciertas horas y durante un cierto tiempo determinado cajones, pero puedes puedes, y debes, poner en cada cajón tanta variedad como puedas.

¿Se te ocurre alguna rutina más que consideres necesaria?


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